Sobre mí
Artista Textil y Escultora

Biografía
Nací en la capital la mayor de 3 hermanos, estudié en la Universidad Nacional; Artes Plásticas en los convulsionados 80, y mi nombre es Luz Angela, y creo le hago honor a mi nombre pues siempre estoy sonriendo. Desde que hace unos años me mude a la zona rural a un pequeño pueblo Tenjo, cerca de Bogotá, la emoción de salir a mi puerta fue inesperada, me embrago una alegría y una comunión al contacto con el paisaje, el verde la montaña y la naturaleza movió algo en mí, desde ese momento el vivir en soledad gran parte de mi tiempo y aprender el territorio que me rodeo y su fragilidad me sentí parte de este paisaje y de como me estoy volviendo parte de él.
El asombro al contemplar esta naturaleza resiliente y resistente de como hacemos parte y cada acto tiene impacto negativo o positivo, pues agradece cada cuidado, de cómo me conmueve unas veces de alegría y otras de dolor ante la destrucción, pero que siempre me da sorpresas en un brote nuevo o el descubrimiento de nuevo fruto o un flor silvestre
Sobre Mi Obra
Nací en Bogotá, Colombia, una ciudad atravesada por una extraordinaria biodiversidad que ha marcado profundamente mi sensibilidad artística. Estudié Bellas Artes en la Universidad Nacional y, tras varios años alejada de la práctica artística, el regreso a un entorno rural cercano a la ciudad despertó nuevamente mi necesidad de crear. A través de la pintura, el papel maché y posteriormente el arte textil, reencontré un lenguaje que había estado presente de manera intuitiva a lo largo de mi vida. Durante la pandemia, los talleres de la artista argentina Jessica Morrillo ampliaron mi exploración hacia las técnicas textiles, permitiéndome comprender el hilo, la trama y la materia como formas de pensamiento y creación.
Mi obra surge de una profunda conexión con la naturaleza y de una reflexión constante sobre la fragilidad ambiental contemporánea. Las montañas, los ecosistemas y las transformaciones climáticas influyen directamente en mi práctica. Exploro la relación entre lo microscópico y lo macroscópico, entre el cuerpo humano y los territorios naturales, generando piezas donde las fibras y los tejidos funcionan como metáforas de interdependencia, memoria y transformación.
El estudio se convierte así en un laboratorio sensible donde materiales, texturas y color dialogan para construir narrativas sobre la belleza, la vulnerabilidad y la resiliencia del planeta.


